martes, 8 de octubre de 2013

La mala racha

Pienso que no soy supersticioso, que soy racional, las cosas tiene explicación y sus causas. Dudo y me veo más sincero. Hay cosas que no entiendo, que no puedo cambiar. Unas me llevan a lugares geniales; otras siento que me destruyen.

Mala racha leí. Pensé que no tanto, han pasado cosas buenas; pero la mala racha está ahí. Creo que me grita con todas sus fuerzas para hacerse presente.  Oigo el rumor a lo lejos, es mi cabeza, pienso. Y si lo es no le quita lo real. 

No quiero caer, estar triste; pero ya pasó, volé y me caí. Parece banal y sin mucho sentido. Al mismo tiempo es un indicio que me pone a pensar, me hizo detenerme. Cuando volaba tenía en mente no lastimarme lo que creía era importante, no me di cuenta que había más cosas que valían la pena.

Estoy triste, después de mil vueltas lo puedo decir. Te oigo mala racha, soy contigo. Llego al valle de mi dolor, lo siento en realidad y me da miedo; pero así debe ser para estar bien.

No soy eso, no soy nada. Soy todo, giró como las ruedas, arriba y abajo. También el camino me conforma y el mundo. Tener el dolor del mundo, por que soy él y no lo soy.

Me quiero escribir y contar una historia que me haga sentir bien, para superar mi estancia en el dolor. Necesito subir la pendiente aunque me canse otra vez. 

Tengo que oír a la mala racha y hacer el ritual que corresponda. Algo inexplicable pasara y estaré bien

domingo, 12 de mayo de 2013

El grano

El abuelo tenía un grano que no le dolía. Se ubicaba sobre su mejilla, no recuerdo sí la izquierda o la derecha, sólo la presencia del él sobre su rostro duro.

Nunca tuvimos mucho en común, al menos para el que escribe, más que la línea familiar.

Ahora yo tengo un grano que duele, sobre la mejilla derecha. Me recuerda al abuelo, que no vi preocupado ni sufriendo. Me hace ver el contraste dentro de mi confusión. Me duele cuando lo toco, cuando lo pienso y recuerdo que el suyo no desapareció.

El sentirse mal y caer en el abismo, generalmente no ayuda, aleja a el mundo que no sabe ni desea lidiar con el dolor. No nos gusta el dolor, pero ahí esta, es un grano sobre la mejilla, que a veces se va sin pensar y otras se queda.

Mi grano creció mucho con los años, mi cuerpo era susceptible al desarrollo del mismo. Lo exhibía con un orgullo trágico y casi narciso, los demás lo tenían pero no lo podían ver. Cambie e hice el grano menos evidente, distraía a los demás de él con movimientos de magia. En un momento pensé que ya no estaba ahí, pero no fue verdad, se alimentó de su condición oculta y se fue llenando de muchas cosas.

¿Qué hacer con él? No lo se todavía, la pregunta no es retórica es más sincera que nada.

Puedo ver que lo alimenta, al menos ahora, la melancolía de lo que fue y quise que fuera. Pero aunque sepa de que está  conformado pensar en su extracción o eliminación es un absurdo, siempre quedará un pequeño absceso y habrá quien lo alimente.

Se que estará ahí más veces, pero ya no lo quiero sufrir. Las cosas no son como quiero que sean, cayendo en el lugar común de sufrir, lo bueno es que lo toco y duele, lo veo y duele, si no fuera así estoy muy seguro de que el grano sería yo.

jueves, 14 de marzo de 2013

Las estaciones desfasadas

"El clima está loco", el lugar común de todos, ya no existen las estaciones o están desfasadas. Veo llover al salir del trabajo y pienso estoy mejor cuando hace calor; aún así me gusta la lluvia breve, que hace que el olor a tierra mojada dure más tiempo.

Es más melancólico de lo que creo, busco un recuerdo, para estar ad hoc, o él me busca. Veo la tarde con el sol cayendo, la risa de complicidad y la culpa que la rodea. Buscas lo que no está y no entiendes lo que viene.

El clima determina estados de animo más de lo que creo, las estaciones se desfasan cómo mis estados de animo. Para todos es raro; pero común, la felicidad melancólica seguida de la tristeza sin esperanza. Las primaveras ya no son primaveras, los inviernos no son inviernos; lo que me hacía feliz está en otros meses, en otra estación. Yo sigo con el calendario viejo, el de las flores en el campo y la casa al fondo; pero ya no es esa estación.

El clima está loco y yo un poco más por seguir esperando que las cosas sean como eran.

domingo, 20 de enero de 2013

De la infancia con Charly


He andado reflexivo sobre mi infancia, mientras más la pienso más rara creo que fue, tal vez no así; pero si muy particular. No puedo recordar el primer momento en que oí a Charly García, pero puedo tener un recuerdo de la sensación que me producía oírlo.


viernes, 11 de enero de 2013

Perros asesinos


Perro sentado

Hablo sin fundamentos, sólo como ejercicio de reflexión absurda o tal vez no tanto. Hay una noticia de esas que a veces creo sólo existen en los medios mexicanos- que están llenos de muchos elementos sui géneris-, la de los perros asesinos que me ha echo reflexionar sobre algunas cosas.

martes, 18 de diciembre de 2012

La loteria: el músico y el borracho

Empiezo a escribir hablando de como escribo, tengo los dientes apretados y pienso que si fumara se iría la ansiedad, de inmediato me doy cuenta de que no será así.

En una comida familiar apeteció una anécdota, entre las voces de todos. No, fue de quien lo vivió, si estoy casi seguro. Un tío confesaba su deseo de tocar la guitarra y a la vez recordaba que mi abuela nunca había visto con buenos ojos aquello. Pensaba que a la gente que tocaba se le daba andar tras la bebida.









jueves, 13 de diciembre de 2012

El arte de escribir deprimido

Hace años sufría como un loco y pensaba que era normal, no lo era. En aquel entonces no tenía idea de como salir de aquello, mi padre me recomendaba escribir. No se que fue primero, si los cuadernos de escritura frenética y dramática, llenos de añoranza a la nada o su consejo de escribir.